Exposiciones
8 marzo - 12 mayo de 2024
La exposición, comisariada por Pedro García, director de la galería Dos ajolotes, acoge los trabajos realizados por Parades hasta el año 2018 y que centran su interés en el territorio, entendido éste como el punto de confluencia entre la naturaleza y lo humano.
Cada una de las obras tiene su origen en la captura, mediante moldes, de improntas obtenidas en la naturaleza, de forma tal que, cada una de ellas, puede retornar al lugar donde fue obtenida y acoplarse perfectamente a éste.
Como sugiere el título de la exposición, se trata de una muestra marcada por profundas dicotomías que, de alguna manera, obligan al espectador a realizar dobles lecturas más allá de la mera contemplación de las piezas expuestas.
En un principio la solidez del vidrio, su densidad encajada en un volumen compacto, se enfrenta a su propia fragilidad, algo que se ve enfatizada en el montaje con las piezas suspendidas sobre ligeras estructuras metálicas en una aparente inestabilidad.
Lo interior y lo exterior, como conceptos existentes y tangibles, diluyen sus fronteras en la transparencia del vidrio. Cada obra sujeta a un acabado formal, en el que Luis Parades retoma en el sentido más estricto el oficio de escultor, encierra una evocación, un paisaje sumergido.
Y es en este paisaje, como última dicotomía, donde confluyen la naturaleza, con su impronta obtenida y trasladada al vidrio, y lo humano, que se muestra en eso edificios anegados, casi congelados en el remoto interior del vidrio.

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